La película comienza con un excelente mensaje, una frase de Mao tse-tung que dice:
La revolución (Transformación) no es una invitación a un banquete, ni una tertulia literaria, ni un dibujo, ni un bordado; no se puede realizar con elegancia y cortesía. La revolución es un acto de violencia.
Y la película continua con la aventura de nuestros dos héroes o más bien anti-héroes, de lo cual no quiero discutir en este momento. El mejor momento y por el que vale la pena ver la película es por este mensaje que NO se los estoy ahorrando, toda la película tiene su verdadero mensaje (como casi todas las obras que vemos y ojalá aprendiéramos de cada una de ellas); es más bien para que capten (y ojalá se interesen por verla, aunque le parezca lenta y aburrida) el verdadero mensaje que esta encierra pues los hechos a lo largo de la misma complementan este diálogo del otro personaje principal que se llama Juan, el cuál es un bandido que tiene una gran familia y también se une a la Revolución por diferentes circunstancias:
- Por favor, no me hables de revoluciones. Sé cómo empiezan. La gente que sabe leer va a la gente que no sabe leer y le dice: "Ha llegado la hora de cambiar".
¡Narices! Sé perfectamente cómo son las revoluciones. Los que saben leer les dicen a los que no saben: "Necesitamos un cambio", y la gente pobre provoca el cambio. Los que saben leer se sientan alrededor de la mesa, hablan y comen. Pero, ¿Dónde está la gente pobre?
¡Está muerta!
Esa es tu revolución.
Así que, por favor, no me vengas con revoluciones (transformaciones).
Anterior a esto hay otros diálogos y otros hechos que si se
los contara no tendría chiste que les recomendara esta película. Además de que
para mi sería un trabajo muy largo el describir todas y cada una de las
escenas. Pero es algo que siempre pasa en las revoluciones, a fin de cuentas
debemos entonces provocar otro tipo de cambios. El gran problema entonces es
que NO SABEN LEER o que si saben no saben otras cosas que los que sí pueden y
tienen sí! Pero que les conviene primero el apoyo y luego si conviene o no
conviene prepararlos. De igual forma sucede con nuestra educación. Con los
libros de texto. Con los mitos. Con lo que está permitido y con lo que no.
Actualmente muchos jóvenes son más libres de decir y hacer. Y si les pasa algo
entonces comienzan a ser parte de esa revolución, donde ya la gente no es
tonta. Donde cada quien se da cuenta de qué pasa en el país. Pero los que no
tienen nada no! Ellos siguen viviendo su revolución diaria intentando alimentar
a su familia. Inclusive algunos de ellos así son felices! No les interesa el
cambio! Porque así están contentos. Y la finalidad de unos no tenemos por qué compartirla
u obligar a otros a que así sea. Si una familia vive bien a gusto en el campo o
trabajando diario solo para sacar lo del día, así son contentos! No necesitan
el consumismo, las computadoras, Facebook o twitter. Así son felices! Sin embrago los embarran en que tiene que pelearse con otros mexicanos que no están de acuerdo con los que gobiernan. Luego entonces son manipulados por ignorancia, y los manipulan para que en esa pobreza sean felices y no aspiren a más, porque si no, se le cae la cortina al gran teatro de la Revolución (transformación) y para cuando se den cuenta, ya será demasiado tarde.

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